Carta a Rajoy de un 'joven aventurero'

El autor, un periodista expulsado de Asturias por el paro que se busca la vida en Inglaterra, pone en duda la voluntad del Gobierno de recuperar a los exiliados económicos de la crisis // Si quieres contarnos tu historia de exiliado económico, hazlo en el correo redaccion@asturias24.es

Luis Fernández

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Martes07 de enero de 2014

Querido Presidente:

Supongo que se le acumularán las cartas de protesta, pero me gustaría expresar mi opinión antes de que también ponga límites a la libertad de expresión. El maltrato hacia los emigrantes no es nada nuevo, pero no por ello duele menos, señor Rajoy. Sus decisiones al principio molestan, después indignan y finalmente ofenden y, aunque en Asturias ya fuimos bautizados hace años por Vicente Álvarez Areces, expresidente del Principado, como leyendas urbanas, usted siempre va un paso más allá. Hace unos meses, su Gobierno nos calificó de jóvenes aventureros en un intento de quitar importancia al número creciente de emigrantes españoles pero, como la realidad no puede ocultarse, usted también se ha dado cuenta de que no somos tan pocos. Y, cómo no, ha decidido sacar tajada. Si permanecemos fuera, no molestamos y, como desde la distancia es más difícil hacer ruido, las críticas se olvidarán en pocos días. Ahora ha decidido quitar la cobertura sanitaria a los parados que agoten la prestación por desempleo y residan más de 90 días extranjero, una más de sus brillantes decisiones como Presidente. Desconozco los motivos, porque ningún miembro de su Ejecutivo ha argumentado la medida, pero me temo que no se quedará ahí y seguirá maltratándonos. Está claro que no le importamos.

No pretendo generalizar ni es mi intención quejarme, porque nadie me obligó a emigrar, pero voy a explicar mi experiencia, que es similar a la de muchos españoles en el extranjero. Soy periodista, pero en Inglaterra me gano la vida haciendo bocadillos. Cobro poco más que el salario mínimo. A diferencia que en España, aquí sí da para vivir con dignidad. Cuando vine, sabía lo que estaba haciendo, por lo que no me arrepiento, pero conviene que la clase política conozca la realidad, ya que, cuando escucho sus declaraciones, parece que todos los emigrantes estamos de Erasmus o haciendo fortuna. Pero la realidad es bien distinta. La inmensa mayoría somos meros supervivientes, personas que ante la falta de expectativas decidimos buscar un futuro mejor, aunque con la esperanza de volver a una España en la que usted no nos quiere. Tengo 28 años y, después de tres trabajando en medios de comunicación en Asturias, el periódico en el que escribía cerró por la misma razón que muchas empresas durante la crisis económica: una mala gestión empresarial que derivó en problemas económicos. Con salarios pendientes de cobro y sin indemnización ni finiquito, estuve casi un año buscando trabajo en España.

El tiempo pasaba y, ante la falta de expectativas, decidí emigrar a Inglaterra para mejorar mi nivel de inglés con la esperanza de que me sirva en el futuro, pero los planes de su Ejecutivo son bien distintos a los míos. Ahora nos quita la cobertura sanitaria, supongo que para seguir ahorrando, pero detrás de esa decisión se esconde un propósito evidente: no quiere que volvamos porque ensuciamos sus cifras. Para usted, somos solo números y, si decidimos regresar a España, la bajada del paro anunciada para 2014 podría estar en peligro, y eso es algo que usted y los suyos no están dispuestos a tolerar. Ya de paso, ahorra en sanidad, con lo que son todo ventajas, porque eso facilita el cumplimiento del déficit y reparte migajas entre las empresas privadas del sector.

Una vez más, los afectados poco podemos hacer, y menos desde la distancia. Con una tasa de paro juvenil que supera el 50%, mientras aumenta el precio de las matrículas universitarias, se reducen las becas y no hay ninguna medida encaminada a fomentar el empleo, las preguntas son sencillas. ¿Qué espera de nosotros, señor Presidente?, ¿qué haría usted en nuestra situación? y, sobre todo, ¿qué alternativas nos ofrece?

Dicen que en tiempos de crisis surgen oportunidades, pero desde la distancia parece que el único que aprovecha esa oportunidad es su Gobierno. Y solo la aprovecha para quitar derechos a la clase trabajadora. Su política se basa exclusivamente en la tijera, pero se olvida de que su carta blanca para gobernar a golpe de decretazo se termina en 2015. Y allí estaremos esperando los emigrantes, junto con los funcionarios, dependientes, pensionistas y trabajadores despedidos a precio de saldo con una reforma laboral que recorta derechos sin crear empleo porque, de momento, y hasta que usted decida lo contrario, en España sigue existiendo el sufragio universal.

Atentamente,

Una leyenda urbana sin espíritu aventurero.

Carta a Rajoy de un 'joven aventurero' El autor, delante de la catedral de Bath.